CEFALEA O DOLOR DE CABEZA

Por: | Etiquetas: | Comments: 0 | noviembre 19th, 2018

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La cefalea uno de los síntomas más frecuentes que un ser humano refiere. Es el nombre médico que reciben los diversos tipos de dolores de cabeza.
Al contrario de lo que popularmente se suele creer, el cerebro como masa encefálica no puede producir ningún dolor. Las estructuras craneales sensibles al dolor son: el cuero cabelludo, algunas arterias y venas, y las meninges (membranas que envuelven el cerebro).

 

Causas de cefalea.
Como en cualquier otra región del cuerpo, el dolor de cabeza puede ser secundario a algunas de las siguientes causas:
  • Dilatación de arterias craneales sensibles al dolor.
  • Desplazamiento o tracción de venas intracraneales y de venas de las meninges sensibles al dolor.
  • Compresión o inflamación de nervios intracraneales.
  • Espasmo o inflamación de los músculos craneales cervicales.
  • Irritación de las meninges.
  • Aumento de la presión intracraneal.
  • Patologías odontológicas.
  • Tensión Psíquica. – Estrés
  • Defecto de refracción ocular (miopía, hipermetropía, astigmatismo)
  • Hipertensión arterial.
  • Infecciones de sistema genitourinario.
  • Amigdalitis
  • Infecciones de oído, garganta.
  • Sinusitis
Clasificación de las cefaleas.
Cefaleas Primarias.
Cuyo mecanismo etiológico no se conoce bien, y no se asocian a un proceso patológico conocido. Entre estas están a la cefalea tensional (la más frecuente), la migraña, las cefaleas en salvas.
Cefalea tensional.
Es el tipo de dolor de cabeza más frecuente en la consulta y se deben a una tensión de los músculos del cuello, hombros o cabeza. Esta tensión puede tener su origen en el uso de posturas incorrectas, el estrés, y el cansancio. El dolor es sordo y opresivo, raramente pulsátil y pocas veces unilateral. Se desencadena a menudo por una tensión emocional. Se acompaña frecuentemente de sensibilidad en el cuello, pero no se asocia a náuseas, vómitos, fotofobia (reacción a la luz) o fotofobia (reacción a los sonidos).
Migraña.
Es otro de los tipos de cefaleas más frecuentes, que clínicamente se presentan                 con un dolor en una mitad del cráneo (pero también puede ser bilateral), es episódico, y existen en la mayoría de los casos antecedentes familiares.
Se pueden asociar a otras síntomas como vómitos, náuseas, palidez, y en casos que necesitan rápida atención, algún trastorno neurológico motor o sensitivo. La migraña con mayor frecuencia la padecen las mujeres.
Cefalea en salvas.
También conocida como cefalea en cúmulos, en racimos, o cefalea de Horton, se caracteriza por ser un dolor intenso, unilateral, generalmente periorbitario (alrededor del ojo), muy molesto, con una duración de 45 minutos a 1 hora. Es una cefalea que se produce más frecuentemente en los varones, los cuales están entre la segunda y tercera décadas de la vida.

Cefaleas secundarias.
Que se asocian a procesos patológicos conocidos: tumores cerebrales, hemorragia subaracnoideas, hemorragias intracraneales, hematomas subdurales o epidurales, meningitis, abscesos, tuberculosis meníngea, artritis temporal (frecuente en personas mayor de 50 años), etc.
Signos y Síntomas.
  • Dolor de cabeza pulsátil, opresivo, punzante, sordo.
  • Dolor unilateral o en toda la cabeza.
  • Náuseas y vómito.
  • Fotofobia (fastidio a la luz).
  • Fotofobia (fastidio a los sonidos).
Diagnóstico.
En la mayoría de cefaleas primarias, los estudios diagnósticos no son de gran ayuda. Por esta razón , lo más importante para establecer el diagnóstico es la historia clínica. Es importante tener en cuenta: tiempo transcurrido desde la aparición del dolor, edad de comienzo, frecuencia, duración, localización, calidad (forma como el paciente define el dolor: pesadez, pulsación, latido, descarga eléctrica etc.), intensidad del dolor si interrumpe o no la vida diaria, factores que desencadenan o alivian el dolor, síntomas asociados y tratamientos previos.
Tratamiento.
Dieta.
Se deben eliminar de la dieta con capacidad tóxica (grasas animales) o
90 componentes capaces de provocar reacciones orgánicas que liberen histamina (quesos fermentados, embutidos, tomates, naranjas y plátanos) y los que provocan la liberación de tiramina (chocolate, quesos y levaduras alimentarias). Tanto la tiramina como la histamina pueden provocar crisis de migraña. La pauta dietética debe evitar un exceso de horas sin ingerir alimentos, ya que las caídas en el nivel de glucosa sanguínea pueden desencadenar dolor de cabeza y migraña. No conviene abusar de las bebidas estimulantes como el té o el café.
Terapia ortomolecular.
Los aceites de pescado (omega-3 ) actúan de fondo en el sistema circulatorio sanguíneo disminuyendo la intensidad y la frecuencia de las migrañas y cefaleas. Las vitaminas C y del grupo B estimulan el sistema nervioso y, de forma indirecta intervienen en la regulación del sistema circulatorio.

Oligoterapia.
Debe suministrarse cobre, puesto que frena la liberación de las sustancias desencadenantes de las crisis migrañosas.
Aromaterapia.
Los aceites pueden aplicarse mediante masaje en las sienes y en toda la cabeza para aliviar el cuadro. Aplicados en inhalaciones o en baños de agua caliente, provocan un estado de relajamiento y calma que alivia el dolor. Se han observado mejorías con los aceites esenciales de tanaceto, albahaca, manzanilla, lavanda y melisa.
Hidroterapia.
Los baños tibios ayudan a eliminar las tensiones y, junto a ellas el dolor. También pueden aplicarse compresas frías (tela de algodón empapada en agua fría y escurrida) sobre la frente y la nuca. Un baño de pies con temperatura alterna (caliente y frío) será muy útil para aliviar los dolores de cabeza.
Geoterapia.
Cualquiera que sea la causa de la cefalea, ésta puede tratarse mediante baños de pies con agua arcillosa fría y caliente de forma alterna. En los dolores persistentes se aplican emplastos de arcilla de 2 cm de grosor en la nuca, durante una hora.
Masaje.
Un masaje en la nuca y en los hombros, junto con el estiramiento de los músculos de la región , proporcionan un alivio notable del dolor. Los puntos de presión se encuentran en la base del cráneo y en la sien.

Técnicas de relajación.
  • Las diversas técnicas que permitan relajar al paciente, aliviar la tensión y estrés ayudan a retrasar e incluso evitar la aparición de las crisis migrañosas. En este grupo se incluyen las técnicas de meditación, el yoga, el reiki etc.
  • También podemos introducir los pies en agua caliente con sal y al mismo tiempo colocar hielo en nuestra cabeza.
  • Condimentos como la menta, el romero y la altamisa también ayudan.
  • Alcachofa antes de cada comida.
  • Durante diez días, una hora antes del desayuno comer un banano bien maduro con un vaso de agua.
  • Orinoterapia
  • Terapia neural – Acupuntura.
  • Reflexoterapia
Fitoterapia:
Melisa (infusión y extractos en forma oral) Ginkgo Biloba (infusión de hojas) Vincapervinca (decocción), Menta (infusión y esencia), Boldo (infusión y extractos) Poleo (infusión), Naranjo (infusión de hojas o flores), Verbena (infusión y decocción), Limonero (infusión de hojas), Violeta (infusión de hojas y/o flores, compresas sobre la frente), Albahaca (infusión y esencia), Cardo Mariano (infusión o decocción de frutos), Aguacate (infusión oral, aplicar cataplasmas de las hojas tibias en la frente y cráneo). Derivados del cornezuelo de Centeno (Dihidroergotamina).
  • Terapia Neural – Acupuntura
  • Orinoterapia
  • Magnetoterapia
 
Tratamiento Clásico
Analgésicos (Acetaminofén, Dipirona, Ibuprofeno, Diclofenaco, Ácido Acetil Salicílico, Carbamazepina, y otros.
Medidas preventivas.
Generalmente se deben evitar los factores desencadenantes previamente descritos, según los tipos más frecuentes de cefaleas.
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