fbpx

DIABETES MELLITUS

Por: | Etiquetas: | Comments: 0 | febrero 25th, 2019

Comparte este artículo:
La diabetes mellitus es una enfermedad que incapacita al cuerpo para metabolizar o usar eficazmente los carbohidratos, las proteínas y las grasas. Cuando comemos, los alimentos (especialmente carbohidratos y frutas) se convierten en glucosa. Todas las células del cuerpo necesitan glucosa para vivir, pero la glucosa no puede penetrar en las células sin la intervención de la insulina. La insulina se produce en las células Beta, que están ubicadas en el páncreas.
Por ejemplo, cuando comemos un pedazo de pan, una vez digerido se convierte en glucosa. La glucosa circula a través de la corriente sanguínea para alimentar a cada célula del cuerpo. La presencia de glucosa estimula las células Beta del páncreas para liberar insulina. La insulina llega hasta cada célula y actúa como una llave en sus receptores, con el fin de abrir sus puertas y dejar a la glucosa entrar. Si no hay insulina o los receptores de las células no funcionan, la glucosa no puede penetrar en las células, y la persona afectada sufrirá de carencias de nutrientes.
En la producción de esta enfermedad participa como elemento básico una deficiencia absoluta o relativa de insulina

 

La función de la insulina sobre la glucosa
La glucosa es el combustible primario para todos los tejidos de cuerpo. El cerebro usa en torno al 25% de la glucosa total de cuerpo. Sin embargo, debido a que el cerebro almacena muy poca glucosa, siempre tiene que haber un abastecimiento constante y controlado de glucosa disponible en la corriente sanguínea. El objetivo es mantener al cerebro funcionando adecuadamente. En este sentido, es de vital importancia que el nivel de glucosa en sangre se mantenga en un rango de 60 a 120 mg/dl, con el fin de prevenir una falta de suministro al sistema nervioso.
La insulina es la principal hormona que regula los niveles de glucosa en sangre. Su función es controlar la velocidad a la que la glucosa se consume en las células del músculo, tejido graso e hígado. La glucosa es el estímulo más importante para la secreción de insulina. Básicamente, la insulina facilita y precipita la entrada de azúcar al interior de la célula, para que la célula la utilice como sustrato energético o almacenarla como glucógeno, especialmente en la célula muscular o hepática; de esta forma, se consigue una reducción rápida de los niveles de azúcar en la sangre.

 

Tipos de diabetes.

 

Básicamente hay dos tipos de diabetes Mellitus:
Diabetes Mellitus tipo 1(DMID), que es la diabetes insulino dependiente, es decir, requiere para su tratamiento solo y exclusivamente insulina y se presenta en la niñez, la adolescencia inclusive hasta los 30 años, y por eso también se le llama diabetes juvenil. Abarca el 10% de las diabetes.
Diabetes tipo 2 (DMNID), que es la diabetes no insulino dependiente, es decir, no requiere necesariamente insulina para su tratamiento y se presenta en el adulto. Abarca el 90% de las diabetes.
La diabetes de tipo 2 es el trastorno que se produce cuando la insulina es incapaz de ejercer su efecto sobre la célula del organismo, es decir, no es capaz de introducir la glucosa (azúcar) dentro de la célula, para que la glicemia (azúcar) disminuya.
Entre las causas de esta deficiencia se consideran factores genéticos combinados con otros factores ambientales de tipo alimenticio, antecedentes familiares de diabetes, obesidad, etc.
Habitualmente el organismo compensa su ineficiencia produciendo una mayor cantidad de insulina, para mantener la glicemia dentro de límites normales. Pero al cabo de varios años de mantener una hiperproducción de insulina, el páncreas empieza a fallar y agotarse en la producción de insulina, y al mismo tiempo se comienza a registrar una resistencia a la insulina; lo que se traduce finalmente en un alza de la glicemia, es decir, comienza a subir el azúcar en la sangre, en consecuencia comienza la diabetes.
  • Los siguientes gráficos expresan lo que ocurre en las células de nuestros tejidos en presencia de glucosa, en las diferentes situaciones metabólicas en las que podemos encontrarnos:
  • Cuando la insulina se acopla en los receptores de insulina de las células, la glucosa puede penetrar a través de sus membranas y utilizarse. Esta es la situación normal.
  • Cuando el páncreas no produce insulina, la glucosa no puede penetrar en las células del cuerpo y utilizarse. Esta es la llamada Diabetes Mellitus Insulinodependiente (IDDM), o Tipo I.
  • Cuando los receptores de insulina de las células del cuerpo no funcionan, la insulina no puede acoplarse a ellos y la glucosa no puede penetrar en las células del cuerpo y utilizarse. Esta es la llamada Diabetes Mellitus No Insulinodependiente (NIDDM), o Tipo II.
 
Signos y Síntomas.
  • Puede comenzar y cursar durante periodos variables de tiempo en forma asintomática, es decir, sin producir ningún síntoma, ni molestias. Aproximadamente un 30 a 50% de los pacientes desconocen su enfermedad
  •  Niveles elevados de glucosa en la sangre y la orina (glucosuria)
  • Aumento en la cantidad de orina eliminada (poliuria)
  • Aumento de sed (polidipsia)
  • Aumento de hambre (polifagia)
  • Cansancio generalizado y somnolencia.
  • Pérdida injustificada de peso.
  •  Pérdida progresiva de la visión.
 
Factores que pueden influir en la aparición de diabetes
  • La edad
  • La obesidad
  • La dislipidemia (aumento de grasa en la sangre)
  • Los antecedentes familiares de diabetes
  • Las mujeres que han dado a luz bebés que pesaron más de 9 libras o 4 kilos al nacer. O Padecieron de diabetes gestacional (diabetes durante el embarazo).

 

Diagnóstico.
El diagnóstico temprano reviste gran importancia, ya que permite evitar las complicaciones y facilitar el control y el tratamiento más adecuado. Se recomienda la búsqueda sistemática de la diabetes en embarazadas y en individuos de alto riesgo, entre los que se encuentran los que tienen antecedentes familiares de diabetes mellitus, las personas con sobrepeso, individuos con hipertensión arterial, diabetes gestacional o haber dado a luz un recién nacido superior a 4 Kg. Personas mayores de 40 años con niveles de colesterol elevados y todas las personas que en algún momento hayan presentado hiperglicemia o intolerancia transitoria a la glucosa.

 

El diagnóstico se realiza detectar una elevación de los niveles de glucosa (azúcar) en sangre. Los métodos utilizados para la detección son:

 

Glicemia basal.
Es el nivel de glucosa en sangre tras el ayuno nocturno, de 8-12 horas. Sus valores normales son de 70-110 mg/dl.
Curva de glicemia o prueba de tolerancia a la glucosa oral. Consiste en la administración de una dosis oral de glucosa seguida de extracciones secuenciales de sangre para determinar la glicemia. Su realización está indicada cuando la cantidad de glucosa en sangre es normal o próxima a la normalidad, pero se sospecha la existencia de diabetes. La persona debe estar en ayunas desde 12 horas antes de la prueba, permanecer en reposo absoluto durante ésta y abstenerse de fumar.

 

Glicemia al azar.
Se realiza sin ayuno previo. Se recomienda cuando el paciente, en la consulta, refiere síntomas que podrían estar causados por una diabetes
Complicaciones. Complicaciones Oftalmológicas

 

Retinopatía diabética.
Es la complicación ocular más frecuente en el diabético y la primera causa de ceguera en las personas de mediana edad y en los ancianos. Se trata de una alteración de la retina.
Todos los pacientes diabéticos deben hacerse un control oftalmológico 1 vez al año.
Con las variaciones bruscas de glicemia se producen cambios en la refracción, es decir, hipermetropía (dificultad para leer de cerca) con miopía (dificultad para ver de lejos).
El riesgo de Retinopatía aumenta con la HTA.

 

Catarata.
El riesgo de catarata es 2 a 4 veces mayor en los diabéticos y es producida por alta concentración de glucosa en el humor acuoso.

 

Córnea.
Tener especial cuidado con las infecciones virales.

 

Glaucoma
(Aumento de la presión ocular)

 

Nefropatía diabética
El comienzo de una nefropatía diabética(daño renal a causa de la diabetes) es la proteinuria, es decir, la eliminación de proteínas por la orina más allá de los límites normales.
La presencia de proteinuria es el sello de la nefropatía diabética, por lo tanto debe solicitarse parcial de orina cada dos meses a todo paciente diabético, porque es una de sus complicaciones más devastadora, pues lleva a una insuficiencia renal crónica con afectación en la calidad de vida del paciente.Si no hay tratamiento de la nefropatía diabética, el riñón cada vez elimina mas proteínas por la orina, lo que origina después de varios años, edema (retención de líquidos), hipertensión arterial y Retinopatía; por último el riñón cae en franca insuficiencia llegando a la diálisis. Lamentablemente el Complicaciones. Complicaciones Oftalmológicas
Comparte este artículo:

Deja un Comentario

0